
Los signos de envejecimiento en el la cara y el cuello suelen ir paralelos y es raro que una zona empeore con mayor rapidez o severidad que otra.
Los problemas más frecuentes que afectan al cuello son el exceso de grasa, la flaccidez y descolgamiento de la piel, la presencia de bandas marcadas o una combinación de estos.
Los mejores candidatos para un tratamiento de cuello son aquellas mujeres u hombres en los que se muestran signos de envejecimiento, acúmulos de grasa intensos o leves, determinando el tipo, extensión y localización de las incisiones. Si existen signos similares en el resto del rostro es posible que se le aconseje tratarlos también para no producir alteraciones significativas en el balance total de la cara y el cuello.
Como todo procedimiento quirúrgico debe llevarse a cabo en un quirófano, previa valoración de los exámenes preoperatorios, y como rutina se solicita hemograma completo, placa de tórax, y electro- cardiograma con evaluación prequirúrgica.
La duración de este procedimiento varía entre 2 y 3 hs aproximadamente.
Una de las técnicas utilizadas para el lifting cervical es la liposucción que se utiliza cuando el problema fundamental es un acúmulos de grasa en la papada y la musculatura y piel del cuello están en buenas condiciones, una liposucción de la zona suele ser suficiente para conseguir un buen resultado.
El postoperatorio no suele ser doloroso.
Las molestias que generalmente aparecen suelen controlarse bien con analgésicos habituales y se suelen situar en los márgenes de la incisión. Deberá llevar un vendaje a modo de collarín durante unos cuatro días, sustituyéndose posteriormente por una prenda similar a una cinta elástica.
El tiempo que deberá llevar esta cinta dependerá del tratamiento realizado, pero no suele superar los 14 días. Las visitas postoperatorias son extremadamente importantes para asegurar una correcta evolución.
Es normal que sienta la piel del cuello algo “acorchada”, esta sensación es transitoria y desaparece en unas cuantas semanas.
Considere como normal que la piel del cuello esté inflamada y presente hematomas, este aspecto solo durará unos 7 - 15 días.
Es aconsejable que evite los ejercicios o actividades violentas durante al menos las dos semanas siguientes a la operación; deberá restringir los movimientos del cuello al máximo. La piel del cuello necesitará cuidados específicos y no deberá exponerla al sol o a rayos UV durante al menos 2 meses.
La mayoría de los pacientes regresan a una vida normal (incluyendo su trabajo) en unos 7 a 10 días si se realizó solo una liposucción puede que esto ocurra en cuatro a seis días. En este periodo la inflamación se normaliza y desaparecen las moraduras. Las cicatrices tardan algunas semanas más en disimularse, pero finalmente se hacen prácticamente imperceptibles.